Encarnizada contienda por el poder en la AARFS

La hibris o hybris es un concepto griego que puede traducirse como “desmesura” y que en la actualidad alude a un orgullo o confianza en sí mismo muy exagerada, especialmente cuando se ostenta poder.

“El síndrome de Hubris saca su nombre del teatro de la Grecia antigua y aludía particularmente a la gente que robaba escena. Empezó a usarse como trastorno de personalidad al observarse ciertas características en personas que tienen un cargo de poder”, definió el especialista, quien aclaró que si bien como tal “no está dentro del manual psiquiátrico, eso no quiere decir que no pueda haber una patología que reúna determinadas particularidades”.

“Lo puede padecer cualquier persona que está en el ejercicio del poder” Consultado acerca de cómo se manifiesta, destacó que en este tipo de personas “se observa todo lo que uno puede tener alguien que ‘se la cree’ con el poder: narcisismo, imagina que lo que piensa es correcto y lo que opinan los demás no, cree que todos los que lo critican son enemigos, etc” y remarcó que estas actitudes “pueden llevar a quien las padece a tomar decisiones erróneas porque la persona pierde la perspectiva de la realidad total y ve sólo lo que quiere ver”.

Los Mochis, Sin.Febrero 4, 2019.-Querer mantener el poder a toda costa, es cada vez más común entre los ungidos dirigentes de organizaciones productivas y en esta ocasión nos referiremos al sector agroalimentario, que es el que conocemos y manejamos.

De cara  a las renovaciones de algunas de las organizaciones productivas relacionadas al sector primario, desbordan de nueva cuenta las pasiones en el estado de Sinaloa y el norte no es la excepción.

Febrero marca el inicio de los cambios de consejos directivos de los principales emporios agrícolas organizados, nos referimos a las asociaciones agrícolas afiliadas a caades, cambian de mando o al menos así debe ser en el papel.

La Asociación de agricultores del Rio Fuerte Sur tendrá su asamblea el 23 de febrero próximo, aunque son dos figuras las visibles en busca de suceder en el cargo a Vinicio Montiel Ibarra, las muestras de la barbarie en busca del poder están cada vez más encarnizadas.

 Como siempre, cualquier cosa que es prohibida se vuelve más atractiva para el morbo de la prole.

La AARFS, organización que diera origen a las demás asociaciones en la entidad desde el año de 1932, se obstina en mantener “internas” las campañas para renovaciones de dirigencias; sin embargo, en la realidad la contienda se convierte en una contienda bañada de guerras sucias y oscuras.

Las descalificaciones están a la orden del día, las diferencias y pleitos entre familia suelen ser las peores.  Los compadres que se odian, los concuños que se desean lo peor, los hermanos que no desearon los hermanos que tienen, pero los tienen que aguantar, las traiciones entre socios, las cuotas a pagar por favores cobrados, las envidias y la lucha del poder por el poder sacan lo peor de mucha gente.

Las redes sociales, al igual que en las campañas políticas no han sido reguladas en los procesos de renovación de las asociaciones de agricultores y gracias a ello, a los grupos de WhatsApp se han traslado los pleitos y campañas negras.

A pesar de las normas establecidas para el desarrollo de las campañas al interior de la AARFS, esta elección como  ninguna otra a dado muestras de que las prácticas ilegales para ganar adeptos son cada vez mas comunes.  A la vista de todos los socios, se conocen algunas de las artimañas más bajas para hacer proselitismo en favor de algún candidato, desde la compra disfrazada de votos, como las amenazas de desprestigio público.

Filtrar información a medios para golpear a expresidentes por supuestos malos manejos o millonarias deudas a su paso por la asociación, evidencian lo bajo que han descendido las campañas al interior de una de las asociaciones mas prestigiadas, no solo en la entidad sino a nivel nacional, dejan en claro que algo no se está haciendo bien.

Si ha habido o hay  malos manejos y los han callado por interés, los convertiría en cómplices y por ende en corresponsables.

Si no es permitido hacer campaña al exterior del organismo, porque habría de ser permitido ventilar fuera de la AARFS los adeudos de sus socios?

“La intención de asustar con el petate del muerto” es una táctica intimidatoria que no debiera ser parte de una campaña  en la Asociación aseguran muchos socios, que no solo no compartieron esa estrategia, sino la condenan.

La lucha del poder por el poder desquicia  a  muchas personas, pero además los aleja de los verdaderos fines por los cuales se organizaron hace ya 86 años.

Urge se revise lo que se sucede en la AARFS, una empresa que nació con la intención de fortalecer al agricultor, defenderlo de las injusticias y cerrar filas para crecer juntos dentro del sector alimentario.

Mientras algunos buscan tener a la unidad como piedra angular, otros apuestan por la división, el encono, la diatriba y el odio.

La tarea más difícil para los cientos de socios de la AARFS es y debe ser identificar quien es el hombre que encabeza las mejores intenciones, quien esta enfocado en fortalecer a los socios y no a sus intereses o los de grupo.

A pesar de ser AARFS una empresa grande y poderosa, es un circulo realmente pequeño, donde todo mundo se conoce y sabe cómo actúa cada quien.

Enfrente tienen la oportunidad de darle el rumbo al organismo que mas convenga sus intereses.

Por lo pronto urge que llegue el 23 y se defina quien será el grupo de productores que las mayorías desean lleve las riendas de la asociación, solo falta ver que tan fracturado quedara la empresa después de un proceso electoral interno, esperemos que sea para el bien de la AARFS.

El Valle del Fuerte y Sinaloa necesitan una AARFS fortalecida. JMCampoy

Edición Digital

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