El sistema estatal alcanza 34.5% de almacenamiento al 15 de agosto; las lluvias de julio marcaron un periodo extraordinario de recuperación
Las aportaciones de agua a las principales presas de Sinaloa han comenzado a moderarse durante agosto, luego del extraordinario comportamiento registrado en julio, cuando las lluvias generaron importantes escurrimientos hacia las cuencas y permitieron una rápida recuperación del almacenamiento estatal.
De acuerdo con el reporte con corte al 15 de agosto de 2026, las 11 principales presas de Sinaloa se encuentran en conjunto al 34.5% de su capacidad de conservación, reflejando que el sistema continúa ganando agua, aunque a un ritmo menor al observado durante buena parte de julio.
El comportamiento de julio fue particularmente significativo. A mediados de ese mes, las presas recibían aportaciones naturales que permitieron incrementar de manera acelerada sus niveles. Por ejemplo, al 15 de julio se reportaban 79.1 millones de metros cúbicos de aportaciones en 24 horas, mientras que el almacenamiento conjunto alcanzaba 3 mil 353.6 millones de metros cúbicos, equivalentes al 21.2% de la capacidad.
En los días posteriores, los escurrimientos se intensificaron y llevaron al sistema a superar los 4 mil millones de metros cúbicos. Esta recuperación permitió que las presas avanzaran varios puntos porcentuales en cuestión de días, impulsadas principalmente por las lluvias registradas en las zonas altas de las cuencas.
Agosto mantiene la recuperación, pero con menor intensidad
Al corte del 15 de agosto, el panorama sigue siendo favorable respecto al inicio de la temporada de lluvias, pero las aportaciones ya no presentan la intensidad extraordinaria observada en julio.
El almacenamiento estatal se ubica actualmente en 34.5%, con importantes diferencias entre los embalses. Entre los mayores niveles destacan Picachos, con 101.0%, Santa María con 88.2%, El Salto con 73.1%, Guamúchil con 72.7% y Sanalona con 50.2%.
En contraste, algunos embalses del centro y norte del estado todavía mantienen niveles considerablemente menores: El Mahone registra 19.3%, El Sabino 14.0%, El Varejonal 26.6%, Vinoramas 24.6% y El Comedero 34.0%.
La diferencia entre los niveles de las presas refleja que la recuperación no ha sido uniforme y que buena parte del almacenamiento extraordinario se concentra en los embalses que han recibido mayores escurrimientos.
Julio dejó una recuperación extraordinaria
El comportamiento de julio fue determinante para cambiar el panorama hídrico de Sinaloa. El sistema llegó a recuperar cientos de millones de metros cúbicos en periodos muy cortos, después de haber tocado niveles críticos durante junio.
Al 15 de julio, por ejemplo, las presas ya habían recuperado cerca de 958 millones de metros cúbicos desde su punto más bajo registrado alrededor del 7 y 8 de junio.
Esta recuperación permitió que las autoridades consideraran viable avanzar en la planeación del próximo ciclo agrícola. El Gobierno de Sinaloa señaló en julio que las presas se encontraban en proceso de recuperación y que los pronósticos de lluvias favorecían la disponibilidad de agua para el ciclo otoño-invierno. 2026-2027.
Sin embargo, el menor ritmo de aportaciones observado en agosto obliga a mantener la atención sobre el comportamiento de las lluvias durante las próximas semanas.
El agua disponible mejora, pero aún requiere lluvias
El nivel actual representa una mejora sustancial frente a los mínimos registrados al inicio del verano, pero todavía existe un importante margen para alcanzar niveles que otorguen mayor certidumbre al sector agrícola.
La temporada de lluvias aún tiene semanas por delante y agosto y septiembre son fundamentales para la captación de agua en las cuencas sinaloenses. El comportamiento de los escurrimientos durante este periodo será determinante para definir con mayor precisión la disponibilidad de agua para el ciclo agrícola otoño-invierno 2026-2027.
El dato central al 15 de agosto es, por tanto, positivo: Sinaloa ya cuenta con sus presas al 34.5% de almacenamiento, pero la velocidad de recuperación ha disminuido respecto al extraordinario repunte registrado en julio.
La evolución de las próximas semanas será clave para saber si las aportaciones vuelven a incrementarse o si el sistema entra en una etapa de recuperación más lenta hacia el cierre de la temporada de lluvias.
Fuente: CONAGUA.

















