El incremento al presupuesto de Agricultura y la creación del programa “Comercio Justo” abren expectativas para mejorar la rentabilidad del campo, señala Jesús Rojo Plascencia.
El proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el ejercicio fiscal 2027 representa, desde la perspectiva del sector agrícola, un cambio favorable en la orientación de la política pública hacia el campo, particularmente por la incorporación de recursos para atender uno de los principales problemas que enfrenta la agricultura: la comercialización de granos.
Es importante mencionar que la propuesta presentada el día de ayer por el ejecutivo ante la cámara de diputados tiene como fecha límite para su modificación y autorización el 15 de noviembre del presente año.
El presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), Jesús Alberto Rojo Plascencia, consideró positivo que la propuesta presupuestal contemple un incremento para la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), al señalar que buena parte de este crecimiento está dirigido a un nuevo esquema denominado “Comercio Justo”.
De acuerdo con el proyecto presentado ante la Cámara de Diputados, el presupuesto destinado a Agricultura ascendería a 83 mil 642 millones de pesos, un incremento del 10% por ciento con respecto al ejercicio anterior.
Dentro de los aumentos, 11 mil 858.36 millones de pesos estarían orientados al nuevo programa “Comercio Justo”, concebido para fortalecer los mecanismos de comercialización de granos y atender situaciones coyunturales que afectan principalmente a pequeños y medianos productores.
Para Rojo Plascencia, la incorporación de este programa constituye uno de los elementos más relevantes de la propuesta, debido a que responde a una demanda planteada por las organizaciones de productores ante el Gobierno Federal.
“Es un buen avance, porque la agricultura fue una de las dependencias que tuvo un mayor aumento en la distribución del presupuesto y justamente este incremento se da con la apertura de este nuevo programa que los productores estábamos solicitando para atender los problemas de comercialización de los granos”.
El reto estará en la instrumentación
El dirigente agrícola sostuvo que el nuevo esquema puede representar una oportunidad para construir mecanismos más eficaces de comercialización y mejorar las condiciones de rentabilidad de cultivos estratégicos para la seguridad alimentaria del país, entre ellos el maíz y el trigo.
Sin embargo, subrayó que el siguiente paso será definir, conjuntamente entre productores, Gobierno del Estado y SADER, los mecanismos de operación y los esquemas de comercialización que permitan que los recursos lleguen oportunamente al productor.
Una vez definidos los mecanismos y los montos requeridos para cada cultivo de acuerdo con las condiciones de mercado y precios que se presenten en el nuevo ciclo, podríamos precisar si es suficiente el presupuesto asignado o si se requeriría una gestión para incrementarlo.
En el caso del maíz, señaló que será particularmente importante establecer un mecanismo que dé certidumbre al ingreso de los productores, tomando como referencia otros esquemas institucionales que ya han operado para cultivos como el trigo.
La expectativa, dijo, es que los apoyos puedan operar con reglas claras y procesos ágiles, evitando que la burocracia retrase los pagos y termine afectando la liquidez de los agricultores.
















