Por: JM Campoy
El panorama agrícola en Sinaloa enfrenta un cierre de ciclo marcado por la incertidumbre financiera y los estragos climáticos. En entrevista con Jesús Rojo Plasencia, presidente de la Asociación de Agricultores, se puso de relieve la crítica situación que atraviesan los productores de granos, quienes hoy luchan no solo contra la naturaleza, sino contra el reloj burocrático.
Trigo: Entre el calor y la falta de certeza
La cosecha de trigo está prácticamente concluida en el estado, pero los resultados dejan un sabor amargo. Según detalló Rojo Plasencia, los rendimientos sufrieron una caída estrepitosa, promediando apenas entre 4 y 4.5 toneladas por hectárea. El diagnóstico es claro: la falta de horas frío y las olas de calor impactaron directamente en la productividad del cultivo.
Sin embargo, el golpe productivo es solo la mitad del problema. La prioridad absoluta para el sector en este momento es la definición de las bases.
“Lo más importante es la definición de la base. A partir de ahí, el productor puede acercarse al centro de acopio para facturar y definir los apoyos complementarios para alcanzar el precio de garantía de $7,050 pesos“, señaló Rojo Plasencia.
Incluso con ese precio, existe una demanda creciente por una actualización, dado que el alza indiscriminada en los costos de los insumos ha dejado el precio de garantía actual está desfasado de la rentabilidad.
Maíz: El clima “juega una mala pasada”
El avance de la cosecha de maíz se sitúa entre un 35% y 40% a nivel estatal. Al igual que con el trigo, los rendimientos no son los óptimos, reportándose hasta 3 toneladas por debajo de los promedios históricos por predio.
Rojo Plasencia explicó que el clima fue el factor determinante este año:
- Déficit de horas frío: Afectó el desarrollo del grano no solo en maíz y trigo, sino también en frijol y garbanzo.
- Siembras atípicas: Ante la escasez de agua, muchos productores aprovecharon la humedad de las lluvias para sembrar fuera de las fechas óptimas, lo que derivó en problemas de calidad y volumen.
Debido a esta baja productividad, los Fondos de Aseguramiento ya registran una alta afluencia de productores que buscan hacer válidas sus primas para mitigar las pérdidas económicas.
El llamado a la acción: Documentación y fluidez
Con las reglas de operación ya publicadas por el Gobierno del Estado, el líder agrícola hizo un llamado urgente a los productores para tener su documentación en regla.
El proceso requiere que, una vez liquidada la cosecha en los centros de acopio, los agricultores gestionen el apoyo estatal de $400 pesos, que servirá como un primer respiro financiero.
“Es vital que el apoyo fluya con la mayor brevedad posible, tanto el estatal como el federal. Estos recursos son el complemento indispensable para cubrir los costos de producción de un ciclo que ha sido sumamente retador”, concluyó el presidente.
La viabilidad del próximo ciclo depende, hoy más que nunca, de que la burocracia sea más rápida que la crisis que dejó el clima en las tierras sinaloenses.

















