Los Mochis, Sinaloa.— El Gobierno de México anunció la instalación de una serie de mesas de diálogo para atender las inquietudes de diversos sectores en torno al proyecto de la planta de amoniaco que desarrolla Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en el puerto de Topolobampo.
Durante una conferencia de prensa, autoridades federales informaron que las mesas se realizarán del viernes 17 al miércoles 22 de julio y tendrán como propósito escuchar las preocupaciones expresadas por comunidades indígenas, organizaciones sociales, especialistas, productores, autoridades y la empresa responsable del proyecto.
Como parte de este proceso también se integrará un grupo multidisciplinario conformado por servidores públicos de distintas dependencias federales y académicos especialistas, quienes participarán en el análisis técnico de los temas que se abordarán durante las sesiones.
Las autoridades señalaron que el objetivo es revisar de manera seria y razonable las distintas posturas, además de informar a la población sobre las medidas ambientales y de seguridad establecidas para la construcción y operación de la planta, particularmente aquellas relacionadas con la protección de la bahía de Ohuira y la prevención de riesgos para las comunidades.
Las mesas de diálogo estarán organizadas en cinco ejes temáticos:
- Comunidades indígenas.
- Vigilancia ambiental.
- Desarrollo de proyectos productivos para la región.
- Evaluación de los beneficios para la producción agrícola de Sinaloa.
- Autorizaciones y obligaciones ambientales, así como la situación actual de la bahía de Ohuira.
El Gobierno de México afirmó que el proceso será incluyente y contará con representación de los distintos actores involucrados, entre ellos gobiernos, comunidades, colectivos ciudadanos, especialistas y la empresa promotora del proyecto.
“El gobierno estará siempre abierto al diálogo y plenamente dedicado a construir el bienestar general. La tarea del gobierno es construir soluciones y no profundizar los conflictos”, señalaron los funcionarios durante el anuncio.
Asimismo, enfatizaron que el propósito es encontrar un equilibrio entre la soberanía alimentaria, el desarrollo económico, la protección del medio ambiente y la seguridad de las comunidades.
Las autoridades subrayaron que la seguridad alimentaria y la conservación ambiental no son objetivos incompatibles, sino responsabilidades que deben avanzar de manera conjunta mediante decisiones técnicas, transparencia, regulación y supervisión permanente.
Al término de cada mesa se emitirá un informe público en el que se darán a conocer los acuerdos alcanzados, los temas en los que existan diferencias y aquellos que requieran un análisis adicional.
Respecto a la posibilidad de suspender las obras mientras se desarrollan las mesas de diálogo, las autoridades indicaron que el objetivo principal es privilegiar el diálogo y escuchar todas las posiciones antes de tomar decisiones. Al ser cuestionadas sobre una eventual cancelación del proyecto, respondieron que ese tema formará parte de las discusiones y que el Gobierno analizará las distintas posturas antes de emitir una determinación.
También informaron que previamente sostuvieron acercamientos con los diferentes sectores involucrados, incluidos los colectivos opositores y la empresa GPO, quienes manifestaron su disposición para participar en este ejercicio de diálogo.
Finalmente, precisaron que cada sector registrará a sus representantes para integrar las mesas y que, al concluir cada sesión, se presentarán públicamente los resultados.
En la conferencia de prensa participaron Rodolfo Jiménez Subsecretario de gobierno de Sinaloa; Jesus Vega Acuña, delegado de SADER en Sinaloa. Roberto Ocampo Titular de Semarnat en Sinaloa, Marco Antonio Moreno, Profepa Sinaloa, Yésica García, Segob; Mireya Espinoza INPI, Ing. Mario Iturbe Conapesca Sinaloa y como vocero el Lic. Mauricio Rodríguez Alonso, Conagua-Semarnat .

















