Topolobampo, Ahome, Sinaloa. El Gobierno de México, representantes del colectivo opositor, productores agrícolas y la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) llevaron a cabo este lunes la tercera mesa de diálogo sobre el proyecto de la planta de amoníaco en Topolobampo, como parte del proceso de información, participación y construcción de acuerdos impulsado para incorporar las distintas perspectivas relacionadas con el desarrollo de la región.
En esta tercera sesión, el eje central fue la relación entre la producción agrícola, el abastecimiento de fertilizantes y el desarrollo regional. Al término del encuentro, los participantes coincidieron en que los fertilizantes representan un insumo estratégico para la productividad del campo sinaloense y para la seguridad alimentaria del país.
Durante la reunión, el Gobierno de México señaló que resulta indispensable que la empresa fortalezca la confianza con las comunidades y que, junto con las instituciones públicas, establezca compromisos concretos, verificables y transparentes en materia social, económica y ambiental, como condición para avanzar en el proceso de diálogo.
Por su parte, los representantes de los productores agrícolas expusieron que los elevados costos y la incertidumbre en el suministro de fertilizantes afectan la competitividad del campo sinaloense. En ese sentido, solicitaron conocer con precisión cuáles serían los beneficios que el proyecto ofrecería al sector agropecuario.
Los productores plantearon además que cualquier compromiso relacionado con precios, suministro y disponibilidad de fertilizantes quede establecido por escrito. Asimismo, manifestaron su disposición para construir soluciones que fortalezcan la producción agrícola sin afectar a las comunidades y expresaron su voluntad de revisar, junto con especialistas, las posibles afectaciones que la producción y manejo de amoníaco pudieran generar en la Bahía de Ohuira.
La empresa GPO sostuvo que incrementar la producción nacional de amoníaco anhidro representa un elemento estratégico para fortalecer la seguridad alimentaria de México. Como parte de su participación, presentó información sobre la operación de plantas similares en otros países y manifestó su disposición para establecer mecanismos de seguimiento, facilitar visitas técnicas, celebrar convenios con productores agrícolas y participar en acciones de restauración ambiental en coordinación con autoridades y comunidades.
En tanto, el colectivo ciudadano reiteró que su principal preocupación continúa siendo la ubicación de la planta y los posibles impactos sobre el ecosistema de la Bahía de Ohuira, así como los riesgos potenciales para la población. Sus integrantes señalaron que el proceso debe centrarse en determinar si el sitio elegido es ambientalmente adecuado, responder a los cuestionamientos sobre los beneficios reales para los productores y fortalecer las medidas de protección ambiental.
Como parte de sus propuestas, plantearon revisar de manera conjunta con los productores agrícolas el tema de la ubicación del proyecto.
Al concluir la tercera mesa, las y los participantes coincidieron en la importancia de continuar el análisis técnico de los aspectos ambientales, económicos y sociales que aún permanecen pendientes, privilegiando el diálogo, la información verificable y la búsqueda de soluciones que permitan fortalecer tanto la producción agrícola como la protección del patrimonio ambiental y cultural de la región.
Finalmente, el Gobierno de México reiteró que las mesas de diálogo continuarán desarrollándose como un espacio para construir acuerdos mediante el intercambio respetuoso de argumentos, el análisis de evidencia técnica y la participación de todos los sectores involucrados.

















