El Fondo de Aseguramiento Agrícola de Sinaloa impulsa un primer acercamiento entre agricultores de la región y una de las instituciones financieras con mayor experiencia en crédito agrícola del país.
LOS MOCHIS, SINALOA.- En un momento en que el acceso oportuno al financiamiento se ha convertido en uno de los principales retos para la agricultura sinaloense, representantes del sector productivo del norte del estado sostuvieron un primer encuentro con directivos de la Unión de Crédito Agrícola, S.A. (UCACSA), institución originaria de Cuauhtémoc, Chihuahua, con más de tres décadas de experiencia en el financiamiento al campo.
El encuentro fue promovido por el licenciado Arturo Castillo Bon, director del Fondo de Aseguramiento Agrícola Sinaloa, con el objetivo de generar un primer acercamiento entre la institución financiera, el Fondo de Aseguramiento y los productores de la región, explorando la posibilidad de construir nuevas alianzas para ampliar las alternativas de crédito destinadas a las actividades agrícolas.
UCACSA presentó ante los productores parte de la estructura y capacidad operativa del grupo empresarial, cuya actividad principal se concentra en el financiamiento, aunque también cuenta con servicios complementarios vinculados al aseguramiento agrícola, reaseguro e insumos para el sector productivo.
La institución ha consolidado una importante presencia en Chihuahua, donde habilita anualmente más de 100 mil hectáreas agrícolas, y ahora observa al norte de Sinaloa como una región con potencial para extender sus operaciones y poner a disposición de los productores nuevas opciones de financiamiento.
Durante la presentación se informó que, tan solo en 2025, la operación de créditos del grupo estuvo cercana a los 13 mil millones de pesos, mientras que su saldo máximo de cartera durante el año alcanzó aproximadamente los 9 mil 300 millones de pesos.
Una parte importante de esa operación está relacionada directamente con el crédito de avío para la agricultura, segmento en el que UCACSA ha acumulado experiencia durante más de tres décadas y que representa una proporción significativa de su actividad financiera.
Una alternativa frente al costo real del crédito
Para Arturo Castillo Bon, este primer encuentro representa una oportunidad para que los agricultores conozcan nuevas opciones y, sobre todo, comparen las condiciones reales de financiamiento disponibles en el mercado.
El director del Fondo de Aseguramiento consideró que uno de los aspectos que deben analizar los productores no es únicamente la tasa de interés anunciada, sino el costo integral del crédito.
En muchos esquemas financieros, explicó, al costo del dinero se suman comisiones, garantías líquidas y otros requisitos que terminan elevando el costo efectivo para el productor.
En este sentido, es importante precisar que la opción presentada por UCACSA no contempla garantías líquidas, pero sí requiere garantías hipotecarias en una proporción de 2 a 1 respecto al monto del crédito solicitado. Es decir, por cada peso financiado, el productor deberá respaldar la operación con bienes inmuebles cuyo valor sea equivalente a dos pesos.
Como ejemplo de los costos que pueden generar otros esquemas financieros, se planteó el caso de un agricultor que solicita un crédito por un millón de pesos y debe aportar una garantía líquida del 10 por ciento. En términos prácticos, el productor tendría inmovilizados 100 mil pesos y dispondría de 900 mil para operar, aunque el costo financiero puede calcularse sobre el monto total autorizado.
La propuesta de UCACSA se diferencia precisamente en que no exige ese tipo de aportación líquida, aunque sí establece el requisito de contar con garantías hipotecarias suficientes para respaldar el financiamiento.
Las condiciones preliminares presentadas durante la reunión contemplan una tasa referenciada a la TIIE más un margen cercano a ocho puntos, lo que, bajo las condiciones actuales expuestas en el encuentro, representaría una tasa aproximada de entre 14 y 14.5 por ciento, aunque las condiciones finales dependerán de la evaluación y características de cada proyecto y productor.
Otro de los puntos que llamó la atención fue la posibilidad de agilizar los procesos de autorización.
Castillo Bon señaló que, en muchas ocasiones, el productor enfrenta procesos largos dentro de la banca comercial debido a los distintos niveles de revisión y autorización que debe atravesar una solicitud de crédito.
La experiencia y especialización de una institución enfocada principalmente en el sector agrícola, consideró, podría representar una ventaja para construir procesos más ágiles y acordes a los tiempos que demanda el ciclo productivo.
Financiamiento y aseguramiento, una alianza estratégica
La relación entre UCACSA y el sector asegurador también fue uno de los temas centrales del encuentro.
El grupo cuenta con experiencia en fondos de aseguramiento y en el desarrollo de esquemas de reaseguro, herramientas que han contribuido a fortalecer las alternativas disponibles para el sector agrícola.
Castillo Bon destacó la importancia que ha tenido el surgimiento de nuevas opciones en materia de reaseguro y aseguramiento, particularmente después de años en los que la concentración del mercado provocaba dificultades para obtener coberturas y tarifas oportunamente.
Recordó que en algunos ciclos agrícolas los productores y fondos enfrentaban incluso retrasos para conocer las condiciones de aseguramiento, situación que complicaba la contratación de coberturas en momentos críticos para el establecimiento de los cultivos.
La diversificación de los participantes en este mercado, señaló, ha permitido una mayor competencia y mejores alternativas para los organismos y productores del campo.
Actualmente, el Fondo de Aseguramiento Agrícola de Sinaloa mantiene relaciones de trabajo con distintas instituciones bancarias y financieras. Sin embargo, el acercamiento con UCACSA busca sumar una nueva opción y generar condiciones de competencia que beneficien directamente a los agricultores.
El reto: aprovechar también los apoyos al financiamiento
Uno de los temas que quedó sobre la mesa durante este primer encuentro fue la posibilidad de estructurar el esquema financiero de manera que los productores puedan acceder también a los programas de apoyo vinculados al financiamiento agropecuario.
Inicialmente, la intención era explorar un esquema sustentado principalmente en los recursos propios de UCACSA. Sin embargo, se advirtió que esta modalidad podría limitar el acceso de los productores a determinados programas de apoyo y fondeo disponibles para el sector.
Por ello, las partes coincidieron en la necesidad de continuar las conversaciones y analizar mecanismos que permitan combinar la agilidad y especialización de UCACSA con programas institucionales de apoyo al financiamiento.
El director del Fondo de Aseguramiento señaló que ya se han realizado acercamientos con representantes de FIRA para conocer las alternativas existentes y valorar la posibilidad de que los productores sinaloenses puedan beneficiarse de estos programas.
La conclusión del encuentro fue clara: Realmente la línea ya está autorizada y están listos para trabajar, solo faltaría definir el como operar, para poder aplicar a los apoyos de los programas que se impulsa desde FIRA.
UCACSA deberá conocer las características, necesidades y riesgos de la agricultura sinaloense; el Fondo de Aseguramiento y las organizaciones agrícolas deberán evaluar la viabilidad de los esquemas propuestos, y los productores tendrán la oportunidad de comparar una nueva alternativa frente a las opciones tradicionales de financiamiento.
En una agricultura donde el costo de producción continúa presionando la rentabilidad y donde el acceso oportuno al crédito puede definir el éxito o fracaso de un ciclo, la llegada de nuevos participantes financieros al norte de Sinaloa abre una posibilidad que merece ser analizada.
El primer encuentro en Los Mochis dejó sobre la mesa una ruta de trabajo entre UCACSA, el Fondo de Aseguramiento Agrícola de Sinaloa y los productores, con el propósito de explorar una alianza que pueda traducirse en financiamiento más competitivo, procesos más ágiles y mejores herramientas de protección para el campo.
El siguiente paso será convertir este primer acercamiento en propuestas concretas. Para los agricultores sinaloenses, el interés está puesto en algo muy sencillo, pero cada vez más difícil de conseguir: crédito oportuno, con costos competitivos, respaldado mediante garantías hipotecarias y diseñado para las necesidades reales del productor.



















