El Distrito de Riego 076 tendrá 673 millones de metros cúbicos de extracción autorizada; después de las eficiencias de conducción, 485.2 millones llegarán a nivel de los puntos de control de los módulos
El Distrito de Riego 076 Valle del Carrizo arrancará el año agrícola 2026-2027 con una asignación de 673 millones de metros cúbicos de extracción autorizada de la presa Josefa Ortiz de Domínguez, volumen que representa aproximadamente 94.8% de los 710.203 millones de metros cúbicos que aparecen como volumen de concesión en el esquema de distribución.
La diferencia, aunque pudiera parecer menor en términos porcentuales, representa alrededor de 37.2 millones de metros cúbicos que no forman parte del volumen de extracción autorizado para este ciclo.
El documento del Organismo de Cuenca Pacífico Norte establece que, de los 673 millones de metros cúbicos autorizados a nivel presa, 650 millones corresponden al uso agrícola y 23 millones a otros usos.
Es decir, el volumen destinado específicamente a la agricultura representa 91.5% del volumen concesionado de 710.203 millones de metros cúbicos.
El agua se reduce conforme avanza por la red
La cifra de 673 millones de metros cúbicos es la extracción autorizada en la presa, pero no significa que ese mismo volumen llegue a los módulos de riego.
La propia programación hidráulica contempla una eficiencia de conducción de 88% entre la presa y la red mayor, por lo que de los 650 millones destinados a la agricultura quedan 572 millones de metros cúbicos disponibles a nivel de red mayor.
Posteriormente, la conducción de la red mayor hacia los puntos de control de los módulos tiene una eficiencia calculada en 84.823%, dejando finalmente 485.186 millones de metros cúbicos disponibles para uso agrícola a ese nivel.
En términos sencillos: de los 650 millones de metros cúbicos agrícolas que salen de la presa, alrededor de 485.2 millones están considerados para llegar a los puntos de control de los módulos.
La diferencia es de casi 165 millones de metros cúbicos, lo que pone nuevamente sobre la mesa uno de los grandes desafíos de cualquier distrito de riego: que la mayor cantidad posible del agua disponible llegue efectivamente al usuario.
La asignación no cubre toda la concesión
El documento hace una precisión importante: la distribución entre los módulos no considera toda la concesión volumétrica, sino que el volumen asignado está determinado con base en la superficie incorporada al riego hasta el año agrícola 2026-2027.
La superficie física considerada en el esquema alcanza 80,699.30 hectáreas. La distribución establece 485.186 millones de metros cúbicos a nivel de los puntos de control de los módulos.
Los módulos 1, 2, 3 y 4 concentran 43,259.15 hectáreas y una distribución de 414.686 millones de metros cúbicos; los módulos 6 La Capilla y 7 Los Llanos suman 4,590.15 hectáreas y 44.214 millones; mientras que el bloque integrado por el módulo 5 Fuerte Mayo y los módulos 1 y 2 Fuerte Sonora contempla 32,850 hectáreas y 251.303 millones de metros cúbicos.
El verdadero volumen que tendrán que administrar
Más que los 673 millones de metros cúbicos de extracción autorizada, el número que terminará siendo determinante para la operación agrícola será el de 485.186 millones de metros cúbicos a nivel de los puntos de control.
Ahí estará el agua con la que los módulos tendrán que hacer frente a las necesidades del ciclo 2026-2027.
Y hay un dato que resume el escenario: la extracción autorizada representa 94.8% del volumen concesionado, mientras que el volumen agrícola disponible a nivel de los puntos de control equivale aproximadamente a 68.3% de ese volumen concesionado.
En otras palabras, el Valle del Carrizo parte con una dotación importante, pero no dispone de la totalidad de su concesión. Además, entre el agua almacenada y el agua que finalmente llega a los módulos existe una cadena de eficiencias que será determinante para el aprovechamiento del recurso.
Para los productores, el desafío estará ahora en convertir esos 485.2 millones de metros cúbicos en hectáreas productivas, con una programación de cultivos que permita que el agua alcance y, sobre todo, que cada metro cúbico tenga el mayor rendimiento posible.

















