La falta de rentabilidad frena la siembra de ajonjolí en el Valle del Carrizo

El cultivo de ajonjolí registró una marcada disminución en su superficie establecida durante el ciclo agrícola Verano 2026 en el Valle del Carrizo, reflejo del poco interés que existe entre los productores por volver a arriesgarse con una siembra de verano en un escenario de baja rentabilidad y fuerte descapitalización del sector.

Durante este ciclo se establecieron 1,198.2 hectáreas, una superficie muy inferior al potencial productivo de la región. La distribución por módulos de riego fue la siguiente: 370 hectáreas en el Módulo I, 458 hectáreas en el Módulo II (Huites), 202.2 hectáreas en el Módulo III y 168 hectáreas en el Módulo IV.

Aunque la disponibilidad de agua para segundos cultivos permitía sembrar alrededor de 4,000 hectáreas, la respuesta de los agricultores fue limitada. La falta de rentabilidad en prácticamente todos los cultivos ha reducido la capacidad de inversión de los productores, quienes prefieren no comprometer recursos en un ciclo con altas probabilidades de pérdidas económicas.

La descapitalización que enfrenta el campo también ha sido determinante. Después de varios ciclos con márgenes reducidos y costos de producción cada vez más elevados, numerosos agricultores optaron por dejar pasar el ciclo de verano y esperar mejores condiciones para el próximo ciclo otoño-invierno, con la expectativa de recuperar parte de su capacidad financiera.

El contraste con años anteriores es evidente. El Valle del Carrizo llegó a establecer más de 10 mil hectáreas de segundos cultivos, cuando las condiciones de mercado y las expectativas de rentabilidad ofrecían mayor certidumbre a los productores. Hoy, ese panorama ha cambiado de forma significativa y la superficie sembrada es apenas una fracción de lo que históricamente se alcanzaba.

El comportamiento del ajonjolí durante el verano de 2026 confirma que la disponibilidad de agua, por sí sola, ya no es suficiente para impulsar la actividad agrícola. La decisión de sembrar depende cada vez más de la viabilidad económica de los cultivos. Mientras no existan mejores precios, menores costos de producción y mayor certidumbre en la comercialización, los agricultores seguirán privilegiando la conservación de su capital antes que asumir nuevos riesgos en los segundos cultivos.

  • Facebook
  • More Networks
Copy link