EN EL PUNTO MAS ALTO DE CONTAGIO DE GUSANO BARRENADOR EUA ABRE LA FRONTERA A GANADO MEXICANO

En noviembre de 2024, México confirmó su primer caso de gusano barrenador del ganado (GBG), lo que llevó a Estados Unidos a suspender de manera inmediata la importación de ganado bovino mexicano como medida para proteger su estatus sanitario.

Desde entonces, la plaga ha continuado expandiéndose y, con el caso recientemente confirmado en el sur de Sinaloa, ya se encuentra presente en 30 de las 32 entidades federativas del país. Esta situación mantiene la preocupación de las autoridades sanitarias estadounidenses, ya que el gusano barrenador representa un riesgo para la ganadería y podría comprometer décadas de esfuerzos para erradicar la enfermedad en Norteamérica.

Sin embargo, el contexto del mercado ganadero estadounidense ha cambiado significativamente. Estados Unidos enfrenta el nivel más bajo de su hato bovino en más de una década, resultado de varios años de sequía, elevados costos de alimentación y la reducción en la retención de vientres. Esta menor disponibilidad de ganado ha provocado un incremento sostenido en los precios de la carne de res, particularmente en algunos de los cortes de mayor consumo, como la carne molida, ribeye, sirloin y New York Strip, generando presiones inflacionarias tanto para consumidores como para la industria cárnica.

Ante este escenario, diversos sectores de la cadena ganadera consideran que existen incentivos económicos para avanzar hacia una reapertura gradual de la frontera al ganado mexicano. No obstante, dicha decisión dependerá de que México demuestre el fortalecimiento de las medidas de vigilancia epidemiológica, control de movilización y erradicación del gusano barrenador, así como de que las autoridades sanitarias de ambos países acuerden protocolos que minimicen el riesgo de dispersión de la plaga.

En consecuencia, la eventual reapertura de la frontera no solo responderá a la necesidad de abastecer al mercado estadounidense en un contexto de escasez de ganado, sino también al equilibrio entre la seguridad sanitaria y la creciente presión económica derivada del aumento en los precios de la carne de res.Si te refieres a la reapertura de la frontera de EE. UU. para la importación de ganado mexicano, la razón principal es que las autoridades estadounidenses consideran que las medidas sanitarias implementadas por México han reducido el riesgo del gusano barrenador, la plaga que motivó el cierre. La reapertura será gradual y condicionada al cumplimiento de controles sanitarios e inspecciones continuas.

También influyen factores económicos:

  • Escasez de ganado en Estados Unidos, lo que ha elevado el precio de la carne de res.
  • Los productores y engordadores estadounidenses dependen en parte del ganado mexicano para abastecer el mercado.
  • Reanudar las importaciones ayuda a aumentar la oferta y puede aliviar parte de la presión sobre los precios, aunque no garantiza que bajen de inmediato.

En resumen, EE. UU. no está abriendo la frontera porque el riesgo haya desaparecido por completo, sino porque estima que el riesgo puede manejarse con controles sanitarios, al tiempo que busca apoyar el abastecimiento de su industria ganadera. La reapertura puede revertirse si aparecen nuevos brotes o si no se cumplen los protocolos acordados.

¿Qué cortes han subido más?

Los mayores incrementos se han observado en:

  • Carne molida (Ground Beef)
  • Ribeye
  • New York Strip
  • Filete (Tenderloin)
  • Arrachera (Skirt Steak)

Estos cortes enfrentan una combinación de:

  • menor disponibilidad de ganado;
  • costos elevados de alimentación y transporte;
  • fuerte demanda de los consumidores.

¿Por qué algunos cortes aumentan más que otros?

Cada res produce una cantidad limitada de ciertos cortes. Por ejemplo:

  • Solo se obtienen aproximadamente 12 a 15 kg de ribeye por animal.
  • El filete (Tenderloin) representa menos del 2 % del peso de la canal.
  • En cambio, la carne molida puede elaborarse con diversos recortes, pero su enorme demanda para hamburguesas mantiene los precios elevados.

Cuando disminuye el número de reses sacrificadas, la oferta de todos los cortes baja, pero los cortes premium se vuelven especialmente escasos.

Perspectivas

Mientras el inventario de ganado en Estados Unidos continúe en niveles históricamente bajos, es probable que los precios de la mayoría de los cortes de res permanezcan elevados. Los analistas esperan que:

  • Los cortes premium (Ribeye, New York Strip y Filete) sigan registrando los mayores precios.
  • La carne molida continúe siendo uno de los productos con mayor presión inflacionaria debido a su alto consumo.
  • Los cortes económicos (Chuck, Round y Brisket) podrían absorber parte de la demanda de consumidores que buscan alternativas más accesibles, lo que también ejercerá presión sobre sus precios.

En conjunto, la inflación de la carne de res refleja una combinación de restricciones en la oferta, altos costos de producción y una demanda que sigue siendo sólida, factores que afectan de manera distinta a cada tipo de corte según su disponibilidad y patrón de consumo.

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