El campo sinaloense vuelve a las calles

Las manifestaciones del sector agrícola han regresado a Sinaloa y lo hacen con un mensaje claro: la paciencia de los productores comienza a agotarse.

En distintos puntos del estado, organizaciones campesinas han retomado las movilizaciones para exigir al Gobierno Federal el cumplimiento de los apoyos comprometidos para los productores de granos. Aunque las demandas son distintas, el origen del descontento es el mismo: la falta de respuestas oportunas y la incertidumbre que prevalece en el campo.

El primer foco de presión surgió en el Valle del Carrizo. Productores de trigo lanzaron un ultimátum a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER): si no se liberan los recursos correspondientes al apoyo complementario que permita alcanzar el precio de garantía de 7,050 pesos por tonelada, bloquearán la carretera internacional México 15 a la altura de la Villa Gustavo Díaz Ordaz el próximo jueves 30 de julio.

La advertencia no es menor. La México 15 es la principal vía de comunicación del noroeste del país y un bloqueo tendría repercusiones económicas y logísticas de gran alcance.

Mientras tanto, en Guasave, integrantes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) tomaron la caseta de peaje como medida de presión. Los manifestantes entregaron un pliego petitorio en el que solicitan la intervención del Gobierno Federal para atender diversos compromisos pendientes con el sector.

Tras sostener un diálogo con autoridades estatales, encabezadas por representantes de la Secretaría de Agricultura, los integrantes de la organización decidieron liberar la caseta. Sin embargo, dejaron claro que se trata únicamente de una pausa y advirtieron que volverán a movilizarse si no existen respuestas concretas.

La capital del estado también fue escenario de las protestas. El lunes 27 de julio, integrantes de la organización Campesinos Unidos de Sinaloa bloquearon una de las principales vialidades de Culiacán, justo frente a las oficinas de la SADER y a metros del acceso al aeropuerto internacional.

Su exigencia es puntual: está a punto de vencer el plazo para registrar a los productores de maíz en la plataforma diseñada para tal efecto, pero no se ha realizado la apertura de la ventanilla para el citado registro.  La plataforma es la via para que productores de maíz accedan al apoyo de 1,300 pesos por tonelada anunciado por el Gobierno Federal.

Después de varias horas de bloqueo, los manifestantes fueron atendidos por funcionarios estatales y federales, con quienes acordaron sostener una reunión este miércoles 29 de julio, contando con la presencia del coordinador de Delegaciones de la SADER. No obstante, advirtieron que, si no obtienen soluciones, retomarán las movilizaciones e incluso podrían endurecer las medidas de presión con la toma del aeropuerto y/o las instalaciones de PEMEX.

El panorama refleja un creciente malestar en el campo sinaloense. Las protestas ya no son hechos aislados, sino expresiones de un problema que se ha venido acumulando durante varios ciclos agrícolas marcados por bajos precios, altos costos de producción y apoyos gubernamentales que llegan tarde o simplemente no llegan.

El Gobierno Federal enfrenta ahora un escenario complejo. Cada compromiso incumplido aumenta la inconformidad de los productores y eleva el riesgo de que las manifestaciones escalen hacia bloqueos carreteros, cierres de casetas o afectaciones a la movilidad y a la actividad económica.

Por ahora, las mesas de diálogo continúan abiertas. Sin embargo, el tiempo juega en contra de las autoridades. En el campo, la confianza también tiene fecha de vencimiento y, para muchos productores sinaloenses, ese plazo parece estar llegando a su límite.

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